Hoy acaba el 2013, un año que hemos vivido de regalo, porque mucho vaticinaban que debería haberse acabado el mundo allá por el 21.12.12. y sin embargo, aquí seguimos, para bien aunque el mal a veces parezca que nos supere.
Estas líneas son para resumir, mi año, que no deseo que nadie lo viva, pero que si les toca a alguno, sepan aprender de cada paso sobre esta ciénaga, que no se hundan, que luchen.
El año empezó en mi tierra, con mi gente, y durante el fin de navidades disfruté de la compañía de alguien que me ha marcado el año, de una persona especial que llegó como "una broma" y se fue como un engaño. A pesar de todo, hemos recuperado el contacto, y he de decir que sigue valiendo la pena.
El curso, en resumen, a nivel académico no acabó del todo mal, y a nivel personal tuvo muchos vaivenes de quienes parecían, pero solo parecían, porque luego eran, y eran lo que no esperaba. Y así pasó, fuera de mi vida.
Llega el verano, y una de las personas a las que más cariño cogí en 2012...decidió echarse solo de mi mundo; y así paso con más de uno, y sí, hablo de hombres, que no han sabido valorar las situaciones positivas. Igualmente ese verano, posiblemente el que menos me haya gustado, ha tenido una experiencia de la que aprendí mucho, y de la que me traje marcas de por vida; así como otra que espero que nadie viva y que sus consecuencias algún día tenga arreglo porque se echa de menos a la persona de la que me distancié por la misma.
Ha sido un año donde el sexo masculino me ha dañado, pero justamente, donde dos personas de ese mismo sexo han pasado a formar parte de mi vida, uno que estaba ahí desde 2012 pero ahora es cuando me he dado cuenta de lo que vale, y otro que recientemente se ha añadido a la lista de buenas personas que me rodean.
¿Qué no he dicho? Queda claro que pedí amor al 2013 y no me lo ha servido en bandeja precisamente. También quise salud...y bueno podría estar peor, pero en fin. Tengo un trabajo...precioso...pero sobretodo tengo a lo que más necesito: a mi gente. ESOS QUE DA IGUAL EL TIEMPO QUE HAGA, LAS HORAS QUE SEAN, LO QUE LLEVE PUESTO, LA CIRCUNSTANCIA EN QUE LES VEA...QUE SIEMPRE SIEMPRE SIEMPRE ESTÁN AHÍ.
Mujeres, mis pequeñas, mis niñas. Las que están a km, por desgracia, y a las que puedo ver en unos pasos; las que aparecieron en mi vida en unas vacaciones y hacen de ella unas verdaderas vacaciones...y las que simplemente me aportan todo lo mejor que tienen y viajan, por suerte, conmigo en este tren.
Hombres, no son muchos, pero valen demasiado, y son mi apoyo más grande. Desde el mejor de los mejores que lleva ahí toda la vida, pasando por una persona que es buen amigo y compañero pero siempre seta, hasta todos aquellos que me apoyan con "mimitos" lejanos que cuestan pero que se notan, o cercanos que no cambiaría por nada.
Y a mis compis de clase, a mis pequeños alocados, que muchos ya son imprescindibles, también gracias
A todos...gracias. Gracias porque este año no ha sido fácil, pero habéis estado ahí , y pido al próximo año que no soltéis mi mano, porque os necesito. A aquellos que han decidido marcharse, espero que el 2014 os traiga las sonrisas que necesitéis para ser felices con otras personas. Y a aquellos que no saben qué hacer conmigo...no me gusta ni mi nombre, no esperéis que me guste vuestra indecisión; así que yo me acepto no es tan difícil, y si me queréis, invitados estáis a aceptarme, porque seréis bien recibidos.
Y a todos...feliz año nuevo...y no olvidéis sonreír, y que yo soy pequeñita, pero el mundo es cada vez más grande porque os tiene dentro de él un año más.
Porque aunque digan que las palabras se borran con el tiempo, nadie dijo nada de las ideas :)
martes, 31 de diciembre de 2013
domingo, 3 de noviembre de 2013
27 letras del abecedario...no sirven para expresar tanto.
Tras mucho tiempo...me confieso.
Ya es hora de "poner las cartas sobre la mesa".
He aguantado carros y carretas en los últimos meses, entre unos y otros. Y llega un punto en que explotas, y el mío es hoy. Y mi liberación, ésta.
Soy consciente de que ya hace de que abandonase temporalmente estas páginas, porque realmente...no encontraba motivos para todo lo que me estaba sucediendo, ni forma de decir cómo me sentía. Quizás tampoco los posea ahora, pero sí que es cierto que mi vaso se ha colmado, y soy capaz de gritar a los cuatro vientos que estoy muy harta.
Hacía mucho que no escribía una entrada tan centrada en mí, pero ya es hora.
No hay mucho más que decir, a parte de gracias a todos los que habéis hecho posible que me cueste sonreír, y que me duela la cara y no de ser guapa precisamente, sino de todas las lágrimas derramadas.
Mi nivel de paciencia, es inagotable, pero mi integridad anímica empieza a decaer, y ya no puedo más. A todos los que os deis por aludidos, sé que os voy a perdonar, porque jamás he odiado a nadie por mucho que diga "te heito". Pero...las cosas duelen, y regentando a cáncer como símbolo del zodiaco, no se olvidan.
Tampoco se elimina lo bueno, pero cuando das mucho y no recibes, porque nadie se acuerda de los buenos actos cometidos, la cuerda no se mantiene tensa, sino que se afloja; y muchos lo habéis conseguido.
No hablo sólo de hombres; así como dato.
Una vez que me he descargado, y ahora lejos de ironías, mil gracias a los que seguís ahí. Tras tanto, tras sorpresas que me seguís dando de lo que valéis... os quiero.
jueves, 18 de julio de 2013
De decepciones...también se vive.
Un título sin mucho que añadir, ¿no creen?
Lo cierto es que se puede desmigajar muchísimo, pero supongo que todos conocen lo que es una decepción. Como en tantas otras situaciones, hay varios tipos, que podríamos agrupar en dos, las que nos auto-producimos y las que recibimos de otros. Duelen ambas.
La que nos podemos causar al proponernos un reto y no lograrlo...que aunque es compleja de superar, a la larga no resta otra opción, porque de haber un culpable...es uno mismo.
Sin embargo, lo difícil e improbable, es superar un defraude por parte de los demás, máxime si es de un ser querido. Apostar, y que parezca que te dejas ganar por la vida en general, siempre.
Como habrán apreciado, últimamente escribo sobre el mismo tema, y es porque no hace no mucho que comencé a perder la fe en todos aquellos que tan rápido eran de mi círculo de imprescindibles. Si es que...como diría el mejor..."Si no tuvieras tantas esperanzas y no te fiases..." cuánta razón. Pero, ¿qué quieren? Una es humana, y como yo, todos los que se identifiquen con esta entrada, nada ni nadie podrá, quizás por desgracia, hacer que cambiemos de forma de ser; y de eso se aprovechan los que dañan.
Eso sí, de todo se cansan las personas. Y ese agotamiento conlleva a tomar decisiones, que primero hieren, luego supuran. La vida está para tirar de la cuerda cuando apremia, y tras decepciones, es el momento.
En resumidas cuentas, obtengan como moraleja, que por mucho que cueste, a veces hay que pensar en uno mismo, y eliminar contactos que ocupan memoria.
La que nos podemos causar al proponernos un reto y no lograrlo...que aunque es compleja de superar, a la larga no resta otra opción, porque de haber un culpable...es uno mismo.
Sin embargo, lo difícil e improbable, es superar un defraude por parte de los demás, máxime si es de un ser querido. Apostar, y que parezca que te dejas ganar por la vida en general, siempre.
Como habrán apreciado, últimamente escribo sobre el mismo tema, y es porque no hace no mucho que comencé a perder la fe en todos aquellos que tan rápido eran de mi círculo de imprescindibles. Si es que...como diría el mejor..."Si no tuvieras tantas esperanzas y no te fiases..." cuánta razón. Pero, ¿qué quieren? Una es humana, y como yo, todos los que se identifiquen con esta entrada, nada ni nadie podrá, quizás por desgracia, hacer que cambiemos de forma de ser; y de eso se aprovechan los que dañan.
Eso sí, de todo se cansan las personas. Y ese agotamiento conlleva a tomar decisiones, que primero hieren, luego supuran. La vida está para tirar de la cuerda cuando apremia, y tras decepciones, es el momento.
En resumidas cuentas, obtengan como moraleja, que por mucho que cueste, a veces hay que pensar en uno mismo, y eliminar contactos que ocupan memoria.
viernes, 12 de julio de 2013
Autocompasión.
Esa sensación en el pecho que se aprecia cuando se avecina un momento importante, esa.
Nadie más que tú la percibes, solamente tú sabes la causa, y puede que la solución a la misma...y, ¿qué hacer? ¿Aparentas que no te ocurre nada, o lo gritas a los cuatro vientos?
Todo es tan complejo...
Pues en ese dilema nos encontramos muchos a diario, y yo en estos instantes a título personal. Me enfrento a las dudas, al temor, al qué dirán, y sobre todo...al: ¿qué ocurrirá después? Sí, señores, no todo es bonito, ni siquiera en verano, y mientras debería estar irradiando felicidad por los acontecimientos sucesivos, me posiciono histérica y con la necesidad de estampar a ciertas personas contra un muro... y sin embargo, como siempre ocurre, la que se empotra contra tal elemento soy yo, como mujer, como traicionada, como desaprovechada y como inadvertida realmente.
Derramé lágrimas cuando lo vi marchar, durante todo el espacio temporal que no hemos compartido, en todas esas confesiones...
Derramé lágrimas cuando lo vi marchar, durante todo el espacio temporal que no hemos compartido, en todas esas confesiones...
Tantas flores marchitas, tantos segundos lejanos, tantas promesas rotas, tantas ilusiones evaporadas...tanto para ésto.
El ambiente está enrarecido, el corazón duele, y seguimos sintiendo la presión ya relatada.
Hagamos de tripas corazón, que es lo que mejor se nos da. Un brindis por los que sufrimos y encima nos apodarán de víctimas. "Alzad la copa, hermanos".
El ambiente está enrarecido, el corazón duele, y seguimos sintiendo la presión ya relatada.
Hagamos de tripas corazón, que es lo que mejor se nos da. Un brindis por los que sufrimos y encima nos apodarán de víctimas. "Alzad la copa, hermanos".
martes, 9 de julio de 2013
Nada de tablas, espalda.
Ganar o perder, en la vida real no existen empates.
Cuando una persona se esfuerza por otra, se empeña en que todo funcione, se enfoca sólo en una felicidad del conjunto o, incluso, del otro antes que de uno mismo...lo mínimo que espera, no es recibir igual trato, pero qué menos que un sencillo reconocimiento.
Si damos de más...recibimos de menos. Nunca comprenderé la causa, pero es lo que suele ocurrir, y a nadie le agrada. Es injusto...pero es la cruda realidad.
Nos pasamos la vida pensando en los demás, y no nos sale a cuenta. ¿Por qué seguir así? ¿No es hora ya de dar la patada a esos individuos y que por una vez no sean ellos los que venzan? ¡Qué vida ésta!
Estas líneas tienen su origen, por supuesto, pero creo que generalizar siempre es más rentable. Resumamos en tener esperanzas en alguien y ver como se esfuman por ver que no le importas tanto como tú creías, y ni comparable a lo que significa ese mismo. Así, breve y conciso. ¿Pruebas? Pedir algo, y obtener un no por respuesta, camuflado en una excusa barata de esas de duele lo mismo pero suena mejor, que creemos que todo arreglan, y, por el contrario, lo empeoran.
No crean que hablo sólo de amor, de ese de películas que siempre llega a buen puerto, ni de amistades de esas que se solucionan en una fiesta, expongo cualquier relación del tipo que sea, que fragua porque no funcionan los engranajes que la componen por los motivos ya mostrados...cosas que pasan.
Es momento de levantarse, quedarse con personas que se cuentan con una mano, y despedir al resto.
Tiempo empleado, tiempo gastado, tiempo que no volverá.
jueves, 13 de junio de 2013
Bifurcación de camino.
Hablar, discutir, hacer como que algo se arregla. Hablar, discutir, hacer como que algo se arregla. Hablar, discutir, hacer como que algo se arregla. ¿Saben seguir la serie, verdad?
Pues quizás erren.
Llega un punto, un límite, una gota que colma el vaso, una guinda del pastel, un máximo de la paciencia...un "llamémoslo x" que pone un fin a esa sucesión absurda de situaciones que no llevan a ninguna respuesta lógica.
Estoy aquí para resumirles de qué forma, el lazo que une a dos personas, se cual sea el vínculo existente entre ambas, se rompe.
Lógicamente, la fragmentación se causa por hazañas de ambas partes, sin embargo, una suele ser la que marque ese culmen ya citado sobre la otra, por no saber arrepentirse adecuadamente y a tiempo de tales actos. ¿Qué tipo de elementos son típicos? : Celos, envidia, posesión, evasión, agobios, olvidos, libertad, encerramiento... en sí, excesos y defectos. Y sí, no hemos de querer al otro por sus virtudes, y sí, siempre defenderé que de todo individuo puede obtenerse algo positivo por ínfimo que sea. No obstante, en ocasiones, tales elementos no son suficientes, si falla lo más importante: la confianza en la sinceridad del otro. No es sólo el hecho de que un implicado sea sincero (que es el supuesto básico), sino que siguiendo con las líneas ya versadas, sea el otro quien crea que realmente es cierto.
Y es, precisamente, eso último, lo que torna de un sí a un no en décimas de segundo. Como consecuencia, y del mismo modo que se abre una herida insanable, lo hace la vía escogida de forma común inicialmente. Es entonces, cuando todo acaba, y esa apertura da lugar a dos rutas diferentes.
Pues quizás erren.
Llega un punto, un límite, una gota que colma el vaso, una guinda del pastel, un máximo de la paciencia...un "llamémoslo x" que pone un fin a esa sucesión absurda de situaciones que no llevan a ninguna respuesta lógica.
Estoy aquí para resumirles de qué forma, el lazo que une a dos personas, se cual sea el vínculo existente entre ambas, se rompe.
Lógicamente, la fragmentación se causa por hazañas de ambas partes, sin embargo, una suele ser la que marque ese culmen ya citado sobre la otra, por no saber arrepentirse adecuadamente y a tiempo de tales actos. ¿Qué tipo de elementos son típicos? : Celos, envidia, posesión, evasión, agobios, olvidos, libertad, encerramiento... en sí, excesos y defectos. Y sí, no hemos de querer al otro por sus virtudes, y sí, siempre defenderé que de todo individuo puede obtenerse algo positivo por ínfimo que sea. No obstante, en ocasiones, tales elementos no son suficientes, si falla lo más importante: la confianza en la sinceridad del otro. No es sólo el hecho de que un implicado sea sincero (que es el supuesto básico), sino que siguiendo con las líneas ya versadas, sea el otro quien crea que realmente es cierto.
Y es, precisamente, eso último, lo que torna de un sí a un no en décimas de segundo. Como consecuencia, y del mismo modo que se abre una herida insanable, lo hace la vía escogida de forma común inicialmente. Es entonces, cuando todo acaba, y esa apertura da lugar a dos rutas diferentes.
jueves, 23 de mayo de 2013
El no muy extenso espacio entre el hola y el ...¿hasta pronto?
Esta entrada, como habréis podido deducir, se relaciona intrínsecamente con el curso que acabamos de dejar atrás. Sí, algunos ya hemos guardado libros, quemado apuntes, y despedido a profesores con los que ojalá no nos volvamos a ver las caras. Pero para llegar a ese punto, y, aunque parece que fue ayer cuando marcamos la primera huella de este nuevo camino, hemos recorrido ya una considerable distancia.
Comencemos, por donde ha de hacerse, por el principio.
Nos cruzamos miradas a inicios de septiembre, tras ellas vinieron saludos, y ya los primero visos de indiferencia hacia ciertas personas. En muchos casos, ese sentimiento pasivo se ha mantenido, pero en otros, lo que parecían amistades en círculos cerrados, o bien se han ampliado, o de lo contrario, han borrado lo que asemejaba cierto, y han simulado un mundo aparte hacia otros vínculos.
Sí, me considero afortunada por estar donde estoy, ténganlo meridiano. Sin embargo, y como siempre ocurre, he conocido a individuos que prefería no tener que compartir mi espacio con ellos. Como todo en la vida, se nos muestra como un reto, y quienes tenemos valor, lo aceptamos. Y así, nos posicionamos ante aquello que nos conviene, o que creemos lo más adecuado, sin darnos cuenta de que en realidad, pueda ser peor el remedio que la enfermedad.
Me siguen, ¿Verdad? Todos saben por qué escribo estas líneas.
Un color rojo en mi calendario vital, reseña el fin e inicio de un nuevo destino, que yo misma decidí; y es ahora, curiosamente tiempo después, cuando todo me ha estallado en la cara. El motivo, nadie lo conoce realmente, pero la realidad está ahí.
Y el mayor problema...¿Saben cuál es? Que puesto que no somos personajes de ciencia ficción, y nada tiene final feliz, y ya que suelen vencer los malos; no se ha roto con tal rutina, y el plan maléfico ha cobrado sentido. No hay héroes, solamente villanos. Y junto a esos últimos, recuperamos a esos otros individuos que ya anuncié líneas antes, los que son la viva imagen de que no es oro todo lo que reluce. Puede ser, que realmente hayan estado en todo momento en el bando contrario, o puede que no. ¿Quién sabe? Sea como fuere, en este preciso instante, lo están, y han llegado a tal posición de la peor forma posible. Causa dolor, aunque, más vale tarde que nunca, y confieso que no me arrepiento de creer en lo que no debería.
Hemos perdido para unos, ganado para otros. Elegido bien, o actuado mal. ¿Qué importa eso? Mantener la postura defendida desde el inicio, eso que sólo unos pocos hemos conseguido porque nadie nos haya logrado poner una venda, es lo que verdaderamente muestra el distintivo.
No fuimos los que somos, ni seguramente estemos, los que estaremos. Aun así, se disfruta en presente.
La vida torna cada día, y el misterio, está en tener el temperamento adecuado para sobrellevarla del modo más sincero, para que los restos, no sean de un tono más pardusco que las primeras pisadas.
Hasta aquí el primero de muchos años juntos, un placer tener en mi círculo, nuevos puntos que lo compongan positivamente.
Felices vacaciones.
Comencemos, por donde ha de hacerse, por el principio.
Nos cruzamos miradas a inicios de septiembre, tras ellas vinieron saludos, y ya los primero visos de indiferencia hacia ciertas personas. En muchos casos, ese sentimiento pasivo se ha mantenido, pero en otros, lo que parecían amistades en círculos cerrados, o bien se han ampliado, o de lo contrario, han borrado lo que asemejaba cierto, y han simulado un mundo aparte hacia otros vínculos.
Sí, me considero afortunada por estar donde estoy, ténganlo meridiano. Sin embargo, y como siempre ocurre, he conocido a individuos que prefería no tener que compartir mi espacio con ellos. Como todo en la vida, se nos muestra como un reto, y quienes tenemos valor, lo aceptamos. Y así, nos posicionamos ante aquello que nos conviene, o que creemos lo más adecuado, sin darnos cuenta de que en realidad, pueda ser peor el remedio que la enfermedad.
Me siguen, ¿Verdad? Todos saben por qué escribo estas líneas.
Un color rojo en mi calendario vital, reseña el fin e inicio de un nuevo destino, que yo misma decidí; y es ahora, curiosamente tiempo después, cuando todo me ha estallado en la cara. El motivo, nadie lo conoce realmente, pero la realidad está ahí.
Y el mayor problema...¿Saben cuál es? Que puesto que no somos personajes de ciencia ficción, y nada tiene final feliz, y ya que suelen vencer los malos; no se ha roto con tal rutina, y el plan maléfico ha cobrado sentido. No hay héroes, solamente villanos. Y junto a esos últimos, recuperamos a esos otros individuos que ya anuncié líneas antes, los que son la viva imagen de que no es oro todo lo que reluce. Puede ser, que realmente hayan estado en todo momento en el bando contrario, o puede que no. ¿Quién sabe? Sea como fuere, en este preciso instante, lo están, y han llegado a tal posición de la peor forma posible. Causa dolor, aunque, más vale tarde que nunca, y confieso que no me arrepiento de creer en lo que no debería.
Hemos perdido para unos, ganado para otros. Elegido bien, o actuado mal. ¿Qué importa eso? Mantener la postura defendida desde el inicio, eso que sólo unos pocos hemos conseguido porque nadie nos haya logrado poner una venda, es lo que verdaderamente muestra el distintivo.
No fuimos los que somos, ni seguramente estemos, los que estaremos. Aun así, se disfruta en presente.
La vida torna cada día, y el misterio, está en tener el temperamento adecuado para sobrellevarla del modo más sincero, para que los restos, no sean de un tono más pardusco que las primeras pisadas.
Hasta aquí el primero de muchos años juntos, un placer tener en mi círculo, nuevos puntos que lo compongan positivamente.
Felices vacaciones.
viernes, 3 de mayo de 2013
Del huevito a la madurez
Estamos ante la recta final, ante lo más complejo que nos haya arremetido este curso.
Sí, asumo que a nadie agrada leer lo anterior, pero es la máxima de las verdades, señores. Nuestra mayoría de edad nos hizo decidir estar, donde estamos, y ahora, es el momento de pagar el precio de todo lo positivo que conllevó aquella vía. Unos quizás por suerte, algunos por error, otros por un sueño vital, pero el resultado es el mismo: Cada uno de nosotros, ha de ir a por todas.
Y eso, señores, genera un problema. En numerosas ocasiones, somos tan egoístas, y nos cerramos tanto en nosotros mismos, que no nos cercioramos, de que la vida, corre más allá de nuestro ombligo. Nadie dice que no haya que luchar por obrarnos un futuro, pero, escuchen, tal y como están las cosas, lo primero es ser personas. Y muchos, han dejado de poner en práctica esa temática.
De ese modo, ocurre, un juego entre dos personas, ese en el que unas, lo dan todo en el último momento mirando con desprecio a las contrarias; que llevan esforzándose durante mucho tiempo sin dejar de lado a los demás.Y es en ese preciso instante, cuando te das cuenta de que ya no eres ese "limoncito o huevito" frágil, pero protegido, en el que nos respaldábamos de niños, y te sientes discriminado, asumes, que la sociedad es una lástima.
¿Qué pueden hacer? Nada. Absolutamente nada. Sí, asemeja cobarde, sin embargo, es lo más simple.
Ahora, bien está, que por mejorar nuestra posición, tomemos las riendas, nos enfrentemos a esas personas, y dejemos las cosas claras, pero ojo, siempre con respeto. Son dos caminos, y como todo, es cuestión de elegir.
En fin y a la postre, sólo espero, que esas personas que de repente, han cambiado, vuelvan a ser lo que eran; o que si son así en realidad, lo griten, para que podamos cambiar de rumbo.
La vida no es fácil, pero en nuestras manos está el apoyarnos para hacerla infinitamente más cómoda; como lo hice yo en la persona que me inspiró esta entrada.
Suerte a todos con sus exámenes, pero en especial, suerte con su existencia vital.
Suerte a todos con sus exámenes, pero en especial, suerte con su existencia vital.
sábado, 13 de abril de 2013
Besos que recorren distancias, no tan infinitas
Hoy, queridos lectores, es un día peculiar donde los haya.
Se preguntarán...¿por qué motivo se establece un Día Internacional del Beso?
Les daré varias respuestas, haciendo un breve resumen de todo lo que implica ese concepto.
Les daré varias respuestas, haciendo un breve resumen de todo lo que implica ese concepto.
Lo primero de todo, sepan ustedes, que, bajo este título cabe cualquier beso. Porque, seamos sinceros, toda relación, empieza desde los dos primeros besos que se dan dos individuos cuando se presentan; por lo tanto, el tipo de beso es indiferente, todos son importantes.
Seguidamente, están los besos que se transmiten como amigos, de forma afectiva, pudiendo no ser solamente en las mejillas. Con el tiempo, llega un momento en que esos amigos...evolucionan a ser algo más, y los besos, tienen una fuerza sobrenatural, y se adhieren a cualquier parte del cuerpo. Y, como todo en esta vida se acaba...también existen los besos de despedida, los que mayoritariamente, duelen, y que coinciden en formato con los que empezaron el vínculo.
Aunque cueste admitirlo, todos los que estamos solteros, y hemos sabido de esta fecha, hemos tornado nuestro rostro de forma nostálgica y mentalmente, o incluso en voz alta hemos expresado "Yo también quiero uno". Pues bien...¿acaso somos inferiores por no recibir un beso de una pareja?
Desde la mayor de mis sinceridades, sólo envidio a aquellos que se regalan momentos mágico, siempre. En cambio, los realizan por cumplir... se lo pueden guardar.
La otra cuestión, ¿por qué internacionales?
La razón que todos pensarán es: porque lo festeja toda persona que habita este mundo.
Por el contrario, a través de mi lupa se vislumbra otra idea.
En días así, echo en falta a las personas que viven a distancia y que aunque fuesen dos besos de amistad, me harían sonreír. Y, son internacionales, cuando eres consciente de que sólo puedes enviarlos de forma telepática y hacer que recorran kilómetros para que la otra persona los pegue donde considere oportuno. Y en el momento, en que consigues que ese beso pueda ser dado de forma real...es el mayor de los sentimientos internacionales.
Por lo tanto, podríamos decir, simplemente, que estas líneas versan sobre una de las mayores adicciones y una de las más comunes vías de transmisión de sentimientos. Porque, sea una u otra de las dos acepciones internacionales, es un lenguaje por todos comprendido.
lunes, 25 de marzo de 2013
Todos vuelven, siempre lo hacen.
Más de un mes hace que no escribía...y eso que me prometí ser constante...
Necesitaba un hecho, un dato, un momento exacto para poder publicar todo aquello que he guardado bajo llave este tiempo. Creo pues, que ya ha llegado.
Parece increíble, pero en un mes, la vida torna tantas veces de sentido...
Sin embargo, hay una circunstancia, que en mi vida, y en la de tantas personas, se repite con frecuencia. Y es, como bien queda reflejado en el titulo de estas líneas, y en honor a una de las personas más sabias que conozco,que ellos, esos que nos arremeten con dolor tras habernos tratado como a lo mejor que han conocido (apréciese la ironía), se marchan, y sin más, vuelven.
Sí, lo asumimos, nadie dice que sea sólo su culpa el hecho de que se fuesen, pero si les solicitamos, o incluso nos solicitan desaparecer, del aura de la persona contraria en la pareja...¿Cuál es el motivo de su regreso?
Acepten pues, caballeros, que dos personas no se pelean si uno no quiere, por lo tanto...el error, como mínimo, es mutuo. Y si ustedes retornan, puede que sea porque algún elemento añoran, ¿No creen? ¿Por qué entonces, no son capaces de arrepentirse como es debido? Egocentrismo, orgullo... elimínenlos...que ya es hora de madurar.
Ahora bien, no piensen, señoritas, que saludan y se van; porque serían incrédulas. Para empezar, sólo con notar su presencia, ya están incomodando, y cuanto menos minando la moral de la otra persona; pero es que, no resta ahí, se propondrán ir con una faceta absurda de victimismo y hundir.
¿Qué consiguen con ello? Nada. Y nada, señores, es nada.
Hay dos posibles respuestas por nuestra parte, y la primera, y más común suele ser la recaída, lo cual sólo puede suceder 1 vez, sólo una, recuerden. Y la contraria, es la que yo he tomado, una dosis de fortaleza ajena, una venda, absorber lo que te transmitan, eliminar tu parte, y borrar de tu vida a esa persona. De verdad, es un consejo, ténganlo presente.
Nadie dijo que no se diesen segundas oportunidades, pero el número 3, nunca fue bello.
sábado, 23 de febrero de 2013
El eterno interrogante
Esta sucesión de líneas, es de las más femeninas que puedan darse en mi blog, aparentemente. Sin embargo, también los hombres se ven influenciados por una gran duda, la mayoría de sus jornadas: "¿Qué vestimenta he de usar hoy?"
No se piensen que realmente es una tontería, porque no tendrían en cuenta, en tal caso, que elegir un atuendo evoca demasiados conceptos. Por un lado, te determina el lugar al que acudas, el evento del que participes, pero, siendo sinceros, y, por desgracia, lo que más nos aflige es "El qué dirán". Es por tanto que son dos cuestiones en una sola, y es tu mentalidad la que se ve condicionada por tales. Y en ese punto radica el error, en conceder a otros, la oportunidad de fijar nuestros límites.
Me considero ese tipo de personas que son ajenas a las modas y que curiosamente, a pesar de mi apariencia, odia ir de tiendas. Ésto, incide directamente en mi modelo a elegir para cada ocasión, porque conscientemente sé que habrá mujeres con mejores galas. Pero, ¿Saben? Cada cual tiene sus preferencias, y nadie más que uno mismo para escoger lo que se nos adecue, no sólo al futuro suceso, sino al presente emotivo en el momento de decidir; porque, tengan en mente que el estado anímico también incide. Además, el estilo es necesario, pero la clave reside en la manera de saber llevar una prenda.
Con todo lo anteriormente expuesto, pretendo hacer hincapié, en que hemos de mantener nuestra esencia en todo momento, y no querer aparentar para contentar al resto, sino que con nuestros principios nos contentemos a nosotros. Si nos hemos de ver en un espejo, pero razonamos que el rostro es el reflejo del alma, lo principal es lucir una sonrisa; el resto, señores, son meros puntos suspensivos.
lunes, 18 de febrero de 2013
Chapa y pintura
¿Quién le diría a una joven como yo que tendría que hacer padecer a otra persona, algo que, de buena tinta sé, que es complejo de aceptar?
Pues bien señores...me llegó el turno.
Les aseguro, que no hay nada más curioso que usar una coraza para intentar disimular todo lo que sentimos por unos instantes. Es tan extraño "reproducir unas palabras que no son nuestras"...
En esta vida, la sinceridad es la clave de toda relación. Sin embargo, para poder acatarla y desarrollarla, muchas veces, debemos enfocar lo que pensamos de un modo distinto al que lo haríamos habitualmente. Por temor a dañar a otro individuo, enmascaramos lo más íntimo de nuestras ideas, y lo hacemos brotar por una metamorfosis que le dota de ese toque tan sutil. Es evidente, que no por ello el efecto en el receptor va a ser distinto; pero, no es sino un síntoma de madurez que ese mismo si ha de procesar; el ser capaz de preocuparse tanto por el otro, que dejamos de ser nosotros para ponernos en su piel.
Me he visto obligada a dar un paso, que tantas veces he recibido en sentido opuesto y, que el mismo número de ocasiones me ha costado asumir. Pero, señores, la vida sigue para todos.
No erren en pensar que se paga con la misma moneda, porque les prometo que a mí me sucedió en circunstancias demasiado poco apetecibles; y no por ello, yo he actuado en consecuencia en el momento de resolver este entuerto. A pesar de ésto, si que es certero que mi máscara tomó un tono azulado frío en lugar de un sonrosado apaciguador, pero... ¿qué esperaban? Sería de hipócritas aparecer con una sonrisa en mi rostro, cuando mi intención era decir adiós a uno de los pocos a los que les llegué a importar.
A pesar de todo ello, mi mensaje, aun efímero y sin excesivo pudor, concluyó con la esperanza de que ambos hallemos no al que logre suplir al anterior, sino al que cause en nosotros un efecto mayor. Al que sea capaz de mostrarnos que la vida merece la pena. Porque lo crean o no, siempre queda un motivo por el que luchar...y lo bueno nos espera; ¡quién sabe si mañana!
Pues bien señores...me llegó el turno.
Les aseguro, que no hay nada más curioso que usar una coraza para intentar disimular todo lo que sentimos por unos instantes. Es tan extraño "reproducir unas palabras que no son nuestras"...
En esta vida, la sinceridad es la clave de toda relación. Sin embargo, para poder acatarla y desarrollarla, muchas veces, debemos enfocar lo que pensamos de un modo distinto al que lo haríamos habitualmente. Por temor a dañar a otro individuo, enmascaramos lo más íntimo de nuestras ideas, y lo hacemos brotar por una metamorfosis que le dota de ese toque tan sutil. Es evidente, que no por ello el efecto en el receptor va a ser distinto; pero, no es sino un síntoma de madurez que ese mismo si ha de procesar; el ser capaz de preocuparse tanto por el otro, que dejamos de ser nosotros para ponernos en su piel.
Me he visto obligada a dar un paso, que tantas veces he recibido en sentido opuesto y, que el mismo número de ocasiones me ha costado asumir. Pero, señores, la vida sigue para todos.
No erren en pensar que se paga con la misma moneda, porque les prometo que a mí me sucedió en circunstancias demasiado poco apetecibles; y no por ello, yo he actuado en consecuencia en el momento de resolver este entuerto. A pesar de ésto, si que es certero que mi máscara tomó un tono azulado frío en lugar de un sonrosado apaciguador, pero... ¿qué esperaban? Sería de hipócritas aparecer con una sonrisa en mi rostro, cuando mi intención era decir adiós a uno de los pocos a los que les llegué a importar.
A pesar de todo ello, mi mensaje, aun efímero y sin excesivo pudor, concluyó con la esperanza de que ambos hallemos no al que logre suplir al anterior, sino al que cause en nosotros un efecto mayor. Al que sea capaz de mostrarnos que la vida merece la pena. Porque lo crean o no, siempre queda un motivo por el que luchar...y lo bueno nos espera; ¡quién sabe si mañana!
sábado, 9 de febrero de 2013
Naufragio
Seré breve, porque este cuento ya firma otro capítulo.
Comienzo diciendo, que no necesitan un catalejo ni una brújula, para darse cuenta de que: mi barca se ha perdido en el horizonte de ese océano llamado vida.
Ha sido muy simple, pero no por ello menos doloroso.
Mi navío, una vez más, ha encontrado un iceberg, se ha chocado y se ha resquebrajado y alejado de la civilización, porque no supo evitarlo a tiempo.
Seguí adelante con una batalla que ya estaba librada y perdida, con la esperanza de que mi mapa me guiase bien, en el que establecí como último intento; pero no fue así.
Me ha dolido este golpe, me va a costar cruzar miradas contra ese pirata cada amanecer...
Tan sólo espero no tocar fondo por completo y poder surcar nuevos mares algún día.
Por el momento, lágrimas se unen al agua que me rodean.
Camaradas, estoy perdida en una isla desierta.
Comienzo diciendo, que no necesitan un catalejo ni una brújula, para darse cuenta de que: mi barca se ha perdido en el horizonte de ese océano llamado vida.
Ha sido muy simple, pero no por ello menos doloroso.
Mi navío, una vez más, ha encontrado un iceberg, se ha chocado y se ha resquebrajado y alejado de la civilización, porque no supo evitarlo a tiempo.
Seguí adelante con una batalla que ya estaba librada y perdida, con la esperanza de que mi mapa me guiase bien, en el que establecí como último intento; pero no fue así.
Me ha dolido este golpe, me va a costar cruzar miradas contra ese pirata cada amanecer...
Tan sólo espero no tocar fondo por completo y poder surcar nuevos mares algún día.
Por el momento, lágrimas se unen al agua que me rodean.
Camaradas, estoy perdida en una isla desierta.
miércoles, 6 de febrero de 2013
Un año que acaba en 13 y empezó en martes
Después de casi 3 meses sin escribir...hoy reaparezco por estas tierras asoladas...
No sé explicar qué me ocurre, pero llevo tiempo desmotivada queridos lectores, y aunque quise escribir según empezó el año, me fallaron las fuerzas. Y, tras un día negro, me sobran palabras y quisiera compartirlas.
Este tiempo ausente he padecido demasiadas emociones juntas, he reído y llorado por las mismas personas, y ante todo...he incumplido con mi parte del trato de la entrada anterior. No he sido feliz.
Confieso que lo he intentado, y que el año no tuvo mal final ni si quiera mal principio el siguiente; pero todo en esta vida, se basa en ilusiones.
Creemos que habitamos la torre más alta de un castillo cual princesa, y sin embargo, nos damos cuenta de que todo es tan endeble que con un soplo se derrumban los palillos que tejían ese paraíso imaginado. Asumamos que, este año no refracta con buen color, al menos de momento; y de ahí el título de la entrada.
¿Saben de esos momentos en los que ni siquiera tu música favorita te reaviva el fuego que debería llenar nuestro interior? Pues, cuando eso ocurre, es porque sólo quedan cenizas. Y, si, se puede intentar que se reanimen, pero es sabido que todo tiene un límite, y yo he alcanzado tal punto.
No soy la misma, y no estoy de acuerdo con este nuevo yo, así que, he decidido poner tierra de por medio, y volver a ser la de antes. 4 hombres han escapado de mi vida desde que empezó el curso, un número que jamás creí que mis manos pudiesen cuantificar; y son ellas las que voluntariamente han ido añadiendo personas a la lista. Entre esas cifras... está la persona que más he querido y a la que no me voy a perdonar nunca haber dejado marchar...
Lo siento, pero soy incapaz, si he de encerrarme en mis libros o en mis allegados, lo haré, porque ya...no tengo valor de mirar con alegría y ni mis estudios me son capaces de llenar por completo. Lo único que me empuja a seguir, es ese apoyo de los que más me importan y a los que os doy las gracias y... con la energía que me brindáis, os digo:
Necesito ayuda, lo asumo.
No sé explicar qué me ocurre, pero llevo tiempo desmotivada queridos lectores, y aunque quise escribir según empezó el año, me fallaron las fuerzas. Y, tras un día negro, me sobran palabras y quisiera compartirlas.
Este tiempo ausente he padecido demasiadas emociones juntas, he reído y llorado por las mismas personas, y ante todo...he incumplido con mi parte del trato de la entrada anterior. No he sido feliz.
Confieso que lo he intentado, y que el año no tuvo mal final ni si quiera mal principio el siguiente; pero todo en esta vida, se basa en ilusiones.
Creemos que habitamos la torre más alta de un castillo cual princesa, y sin embargo, nos damos cuenta de que todo es tan endeble que con un soplo se derrumban los palillos que tejían ese paraíso imaginado. Asumamos que, este año no refracta con buen color, al menos de momento; y de ahí el título de la entrada.
¿Saben de esos momentos en los que ni siquiera tu música favorita te reaviva el fuego que debería llenar nuestro interior? Pues, cuando eso ocurre, es porque sólo quedan cenizas. Y, si, se puede intentar que se reanimen, pero es sabido que todo tiene un límite, y yo he alcanzado tal punto.
No soy la misma, y no estoy de acuerdo con este nuevo yo, así que, he decidido poner tierra de por medio, y volver a ser la de antes. 4 hombres han escapado de mi vida desde que empezó el curso, un número que jamás creí que mis manos pudiesen cuantificar; y son ellas las que voluntariamente han ido añadiendo personas a la lista. Entre esas cifras... está la persona que más he querido y a la que no me voy a perdonar nunca haber dejado marchar...
Lo siento, pero soy incapaz, si he de encerrarme en mis libros o en mis allegados, lo haré, porque ya...no tengo valor de mirar con alegría y ni mis estudios me son capaces de llenar por completo. Lo único que me empuja a seguir, es ese apoyo de los que más me importan y a los que os doy las gracias y... con la energía que me brindáis, os digo:
Necesito ayuda, lo asumo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)