Hablar, discutir, hacer como que algo se arregla. Hablar, discutir, hacer como que algo se arregla. Hablar, discutir, hacer como que algo se arregla. ¿Saben seguir la serie, verdad?
Pues quizás erren.
Llega un punto, un límite, una gota que colma el vaso, una guinda del pastel, un máximo de la paciencia...un "llamémoslo x" que pone un fin a esa sucesión absurda de situaciones que no llevan a ninguna respuesta lógica.
Estoy aquí para resumirles de qué forma, el lazo que une a dos personas, se cual sea el vínculo existente entre ambas, se rompe.
Lógicamente, la fragmentación se causa por hazañas de ambas partes, sin embargo, una suele ser la que marque ese culmen ya citado sobre la otra, por no saber arrepentirse adecuadamente y a tiempo de tales actos. ¿Qué tipo de elementos son típicos? : Celos, envidia, posesión, evasión, agobios, olvidos, libertad, encerramiento... en sí, excesos y defectos. Y sí, no hemos de querer al otro por sus virtudes, y sí, siempre defenderé que de todo individuo puede obtenerse algo positivo por ínfimo que sea. No obstante, en ocasiones, tales elementos no son suficientes, si falla lo más importante: la confianza en la sinceridad del otro. No es sólo el hecho de que un implicado sea sincero (que es el supuesto básico), sino que siguiendo con las líneas ya versadas, sea el otro quien crea que realmente es cierto.
Y es, precisamente, eso último, lo que torna de un sí a un no en décimas de segundo. Como consecuencia, y del mismo modo que se abre una herida insanable, lo hace la vía escogida de forma común inicialmente. Es entonces, cuando todo acaba, y esa apertura da lugar a dos rutas diferentes.