domingo, 3 de noviembre de 2013

27 letras del abecedario...no sirven para expresar tanto.

Tras mucho tiempo...me confieso. 
Ya es hora de "poner las cartas sobre la mesa".
He aguantado carros y carretas en los últimos meses, entre unos y otros. Y llega un punto en que explotas, y el mío es hoy. Y mi liberación, ésta.
Soy consciente de que ya hace de que abandonase temporalmente estas páginas, porque realmente...no encontraba motivos para todo lo que me estaba sucediendo, ni forma de decir cómo me sentía. Quizás tampoco los posea ahora, pero sí que es cierto que mi vaso se ha colmado, y soy capaz de gritar a los cuatro vientos que estoy muy harta. 

Hacía mucho que no escribía una entrada tan centrada en mí, pero ya es hora. 
No hay mucho más que decir, a parte de gracias a todos los que habéis hecho posible que me cueste sonreír, y que me duela la cara y no de ser guapa precisamente, sino de todas las lágrimas derramadas. 

Mi nivel de paciencia, es inagotable, pero mi integridad anímica empieza a decaer, y ya no puedo más. A todos los que os deis por aludidos, sé que os voy a perdonar, porque jamás he odiado a nadie por mucho que diga "te heito". Pero...las cosas duelen, y regentando a cáncer como símbolo del zodiaco, no se olvidan. 
Tampoco se elimina lo bueno, pero cuando das mucho y no recibes, porque nadie se acuerda de los buenos actos cometidos, la cuerda no se mantiene tensa, sino que se afloja; y muchos lo habéis conseguido.  

No hablo sólo de hombres; así como dato. 

Una vez que me he descargado, y ahora lejos de ironías, mil gracias a los que seguís ahí. Tras tanto, tras sorpresas que me seguís dando de lo que valéis... os quiero.