Señoras, señores, tengo nuevas noticias.
He realizado un descubrimiento que me ha abierto los ojos y que por fin puede que me acerque un poco a esa magia negra llamada ciencia que tanto odio.
Todo se relaciona, cómo no, con el amor. Eso que muchos piensan que es un juego de azar, va a resultar tener fundamentos. ¡Qué ironía!
En fin, les explicaré.
Parece ser que he logrado comprender por qué aún, y más en estas fechas, sigo prendada de la persona que me robó el corazón años atrás. Me explico. Según unos estudios americanos, la mayor secreción de feromonas se desarrolla en temporadas estivales, y más concretamente en los meses de julio y agosto. Por tanto, se aceptaría como lógico cualquier enamoramiento juvenil , debido a que en estas edades hay, si cabe, mayor producción de tal complejo, y en especial en un primer amor.
De ese modo, cuando se acerca la época en la que pensamos que es sólo nuestro corazón quien nos hace recordar a esa persona, sucede que también es nuestro cuerpo el que se empeña en manifestar esa tensión, que podríamos llamar sexual, y de la que preferiríamos muchas veces no tener constancia.
En conclusión, si en algún momento, han sentido que el amor llama a sus puertas con tanto calor y les agobia en exceso, no se preocupen. ¡Algún día les engañarán con un tratamiento médico, que puede que no les funcione como a una que yo me sé!
Y si tienen alguna queja, no les devolverán el dinero, pero los "guiris" les sacarán del problema con una estadística de afectados y una nueva investigación.
Porque aunque digan que las palabras se borran con el tiempo, nadie dijo nada de las ideas :)
sábado, 18 de agosto de 2012
jueves, 16 de agosto de 2012
Rentrée
Sí , soy consciente... hace más de 7 meses que abandoné estos epígrafes...
¿Pero qué quieren?
Este ha sido un curso de locos, un sufrimiento en potencia, una masacre.
Pero al fin, y a días de acabar el verano, me he dignado a regresar. Sí, con esa palabra francesa que invita a reabrir las puertas de la imaginación y a recobrar, al menos, una brizna de aire fresco.
Todo este tiempo entre mis días ha sido un simple correveidile, pero es que el mundo no ha mejorado desde entonces, y, ¿para qué aburrirles si los noticiarios ya se encargan de ello?
Si retroceden sobre mis pasos, habrán visto siempre a una joven alocada y en multitud de ocasiones depresiva, pero por suerte, mi vida ha dado un giro. Lo anuncié, lo grité, lo prometí, todo lo bueno llegaría al cumplir la mayoría de edad. Y, señores, he de admitirlo, no me equivoqué.
Esa cifra, esos 18, que me alcanzaron en una circunstancia extraña, alejada por mi primera vez en un aniversario de mi venida a este mundo, de los que siempre me hacen sonreír. Y fue por ello, una situación única, e irrepetible, acompañada de gente también increíble que supo re-celebrar a mi vera lo que tiempo antes mis allegados festejaron. He de pronunciarlo una vez más, de nada me alegro más que del apoyo de tantas personitas que se suben al caballo blanco , o que siguen evitando desde tiempos inmemorables que el caballo negro rebase, a este ya cansado y anticuado auriga.
Bien-hallada me siento entre los míos de nuevo, gracias.
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