domingo, 18 de noviembre de 2012

Paréntesis

Breve pero conciso.
Así calificaría el título de esta entrada; y se podría decir que tiene dos sentidos.
Por un lado, llevo tiempo sin escribir y, aun sin tener horas libres, me permito el lujo de salir de mi rutina, y dedicar unos minutos a desfogarme con el acto que más me transmite, por irónico que parezca. La escritura.
Por otro lado, y quizás más significativo, es que he dedicado los últimos dos meses de mi vida a secretar lágrimas con una frecuencia de 2 veces por semana, mínimo. Y eso implica, a su vez, un doble paréntesis. Primero, porque tras un verano muy satisfactorio, no esperaba una caída tan absoluta. Y segundo, porque de repente aparece un halo de esperanza en mis ojos, y al menos hoy, he sido feliz.
Y todo ésto, ¿a causa de qué? Pues no se piensen que ha sido nada más que de disfrutar de lo que sabes que te hace sonreír realmente. Es decir, de estar con tus amigos, bailar,  hacerte fotografías, conversar, gritar y eliminar tensiones, evitar estudiar por un instante, y finalmente, cumplir un sueño . Sí, es extraño, pero hoy lo he conseguido. Hace sólo unas horas que estaba sentada frente a dos de las personas que más admiro observando cómo a pesar de ser famosas, son tan humanas cómo el más humilde de los habitantes del desgraciado Tercer Mundo.
En definitiva, sonrío. No sé por cuánto tiempo, porque al parecer ya no es la moda. Pero desde luego, tengan por seguro que intentaré aprovechar mientras pueda.
He alcanzado un ideal, ser universitaria, pues lo siento. Pero de momento, sólo pretendo pasar de curso. Me es indiferente la vía. Así es que, me he propuesto luchar porque cada segundo, sea inolvidable. ¿Y si se acabase el mundo en poco más de un mes? Habría sido en vano estar en él sin sacarle partido.
Teniendo todo ésto en cuenta, doy permiso a todos mis lectores, a todos mis amigos, a todo el mundo, a regañarme cuando me vean sin ánimo, porque sin venir a cuento, me da la sensación de que tras palos de ciego todo empieza a tener lógica y que voy correctamente encaminada, los puntos confluirán.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Llegando a la meta, cabeza amueblada.

Por primera vez desde que me embarqué a redactar estas páginas de mi vida, no escribo motivada por una circunstancia del día de hoy, o a lo más, de la pasada jornada. Por el contrario, me he decidido a plasmar un resumen de las experiencias, los sentimientos y las emociones que me han acompañado desde que mi vida comenzó a cambiar.
Y...¿por qué ahora? ...Supongo que es complejo de entender. Pero he de reconocer que aun hoy, casi 4 meses después de pisar por última vez, como alumna, las aulas y los pasillos que me han visto madurar,crecer, llorar, reír...y sobretodo estudiar; no me acostumbro a ponerme la mochila y no seguir el mismo rumbo .
Sí... por si no se han dado cuenta aún... me posiciono ante un día de esos en los que recuerdas, "con lágrimas mentales", demasiadas cosas... y gritas, por qué no, que eres otra diferente.
Obviamente, lo malo, por mucho que las malas lenguas consideren que se borra... no es cierto. Pero aun así,  se añoran ciertos momentos. Y, sí... muchos son de los últimos segundos de mi etapa de bachillerato, donde comencé a encontrarme acogida; y en especial de aquella fiesta de despedida.
No piensen que voy a hablarles de una depresión simplemente pos-escolar, sino también del fenómeno depresivo pos-vacacional que no sólo los adultos padecen. Y en sí... de mi momento de maduración.
Nada como una celebración de la llegada de esa ansiada edad, de forma adelantada, con las personas más importantes en mi vida,  con muchas de las cuales he compartido la misma situación, pero en sentido contrario, a lo largo de este año. Sí, gran generación la del 94, he de decirlo.
Por otro lado, afirmo para todos aquellos que reniegan de unas vacaciones con amigos por el miedo a discusiones con motivo de la convivencia, que todo se construye con paciencia, y por ello hemos mejorado como amigos.
He conocido además a personas inolvidables con las que he compartido mi cumpleaños natural, he llegado a "amar" pisar la arena de la playa porque la echaba de menos tras tanto estudio; y he necesitado respirar aire puro a las afueras de "mi tierra". Y ahora, me encuentro , de nuevo, entre grandes personas.
Pero ante todo, el solsticio de verano ha hecho que madure. Desde el mismo día en que cumplí esa mayoría de edad, estoy en mis cabales. Dejar atrás una vida, para iniciar otra, y haber tenido el mejor verano de mi existencia; son los culpables.
He cambiado, lo reconozco. Pero no para mal ni para bien, sino ... hacia delante. La vida sigue, y todas aquellas situaciones y personas que me ponían frenos, he intentado borrarlas de mi mente, porque son muchas las tonterías que he hecho y las que he pensado hacer mil veces debido a ambas, y , hoy; por si alguno considera que sigo siendo una niña inmadura...lo siento, esa puerta, si es que alguna vez estuvo entreabierta, se ha cerrado.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Veleta que gira a gran velocidad

Cual huracán que llega y arrampla con todo, el verano se va acabando.
Demasiadas experiencias...imposibles de resumir. Pero que descuiden, cuando finalice del todo en unos días el período vacacional, trataré de explicarles.
Sin embargo, creo que la más llamativa es la que marca el inicio del nuevo curso; por curioso que asemeje.
Y es que es nada más y nada menos, que el suceso acaecido escasas horas atrás. La presentación de mi universidad. Ha sido un cambio, increíble. Y aún, ni si quiera hemos comenzado las clases.
Pero, ¿saben? ¿Conocen esa sensación de llegar a casa después de conocer de la existencia del que va a ser tu cerramiento en un mínimo de 4 años? Supongo que sí. De acuerdo. Pero quizás, y me aventuro a asegurar, que muchos de ustedes, lo han sufrido como algo negativo. Y ahí, recae la novedad.
En mi caso personal, esa experiencia, ha significado una sonrisa desde que se dio el pistoletazo de salida con un simple "Ya sois universitarios". Unas breves palabras que hicieron aparecer en mi mente una puerta que se abría hacia un nuevo mundo, y que al dar los primeros pasos a través de ella, parecía anunciar con carteles luminosos que lo bueno, estaba al llegar.
Y sí, empezar de cero, conociendo a un par de personas, sin más, me llenó de vitalidad y ganas de dejar al resto de compañeros que supiesen de mi existencia. Y creo, que, a pesar de que yo no fui la que pulsó este botón, que alguien determinó el futuro por mi, se ha girado la casilla correcta; y he coincidido con personas que, aparentemente, son geniales. Y que ojalá, espero, me ofrezcan la oportunidad de ser feliz, que antiguas cárceles no me permitieron. Igualmente, prometo esforzarme para con ellos, y que algún día, igual que lo he hecho con tanta gente importante en mi vida, brindemos por el resultado de la que ahora es la nueva etapa, como amigos graduados.

sábado, 18 de agosto de 2012

EL cuerpo también se enamora

Señoras, señores, tengo nuevas noticias.
He realizado un descubrimiento que me ha abierto los ojos y que por fin puede que me acerque un poco a esa magia negra llamada ciencia que tanto odio.
Todo se relaciona, cómo no, con el amor. Eso que muchos piensan que es un juego de azar, va a resultar tener fundamentos. ¡Qué ironía!
En fin, les explicaré.
Parece ser que he logrado comprender por qué aún, y más en estas fechas, sigo prendada de la persona que me robó el corazón años atrás. Me explico. Según unos estudios americanos, la mayor secreción de feromonas se desarrolla en temporadas estivales, y más concretamente en los meses de julio y agosto. Por tanto, se aceptaría como lógico cualquier enamoramiento juvenil , debido a que en estas edades hay, si cabe, mayor producción de tal complejo, y en especial en un primer amor.
De ese modo, cuando se acerca la época en la que pensamos que es sólo nuestro corazón quien nos hace recordar a esa persona, sucede que también es nuestro cuerpo el que se empeña en manifestar esa tensión, que podríamos llamar sexual, y de la que preferiríamos muchas veces no tener constancia.
En conclusión, si en algún momento, han sentido que el amor llama a sus puertas con tanto calor y les agobia en exceso, no se preocupen. ¡Algún día les engañarán con un tratamiento médico, que puede que no les funcione como a una que yo me sé!
Y si tienen alguna queja, no les devolverán el dinero, pero los "guiris" les sacarán del problema con una estadística de afectados y una nueva investigación.

jueves, 16 de agosto de 2012

Rentrée


Sí , soy consciente... hace más de 7 meses que abandoné estos epígrafes...
¿Pero qué quieren?
Este ha sido un curso de locos, un sufrimiento en potencia, una masacre.
Pero al fin, y a días de acabar el verano, me he dignado a regresar. Sí, con esa palabra francesa que invita a reabrir las puertas de la imaginación y a recobrar, al menos, una brizna de aire fresco.

Todo este tiempo entre mis días ha sido un simple correveidile, pero es que el mundo no ha mejorado desde entonces, y, ¿para qué aburrirles si los noticiarios ya se encargan de ello?
Si retroceden sobre mis pasos, habrán visto siempre a una joven alocada y en multitud de ocasiones depresiva, pero por suerte, mi vida ha dado un giro. Lo anuncié, lo grité, lo prometí, todo lo bueno llegaría al cumplir la mayoría de edad. Y, señores, he de admitirlo, no me equivoqué.
Esa cifra, esos 18, que me alcanzaron en una circunstancia extraña, alejada por mi primera vez en un aniversario de mi venida a este mundo, de los que siempre me hacen sonreír. Y fue por ello, una situación única, e irrepetible, acompañada de gente también increíble que supo re-celebrar a mi vera lo que tiempo antes mis allegados festejaron. He de pronunciarlo una vez más, de nada me alegro más que del apoyo de tantas personitas que se suben al caballo blanco , o que siguen evitando desde tiempos inmemorables que el caballo negro  rebase, a este ya cansado y anticuado auriga.
Bien-hallada me siento entre los míos de nuevo, gracias.

lunes, 2 de enero de 2012

Afróntelo con ilusión.

En primer lugar, feliz año para mis lectores.
Y ahora, vayamos a lo que nos concierne...

El 2011 ya ha quedado atrás, y,  por suerte o por desgracia, ha dejado en mí huellas imborrables. Ésto es debido especialmente a que durante estos 12 meses han entrado y salido de mi vida muchas personas, y es ahora cuando me doy cuenta de que aunque pueda añorar a algunas de las que dije adiós, mis motivos tuve para hacerlo. Y una cosa está clara, no me retracto de nada. Si las coses suceden es por alguna razón, sólo espero que el 2012 me permita ampliar mi círculo de amigos, de esas bellas personas que me rodean, sin dejarme alguno por el camino.
Como cada año, he cumplido sueños, tradiciones, experiencias inolvidables... y la pregunta es, ¿qué me resta de ello si echo la vista atrás? Sencillamente muchos recuerdos, aprendizaje y sobretodo muchas emociones. Y, ¿por qué emociones? Porque creo que el 90% de la gente que ha compartido minutos de ese año que ya se ha marchado, me ha visto llorar, por alegría o tristeza; pero en definitiva llorar. Pensaréis que soy una sentimental y una llorica, y no lo descarto, pero los que me quieren... lo tienen asumido.
Aunque claro está, no os penséis que siempre lloro, porque señores, ¿qué sería de mi sin esas sonrisas cercanas o a distancia? Nada; humo.

Me gustaría pedir al nuevo año, y por qué no, a los Reyes Magos, que este año predominen las sonrisas y las lágrimas de felicidad en mi vida y en la de los que me las puedan provocar. Y puestos a pedir, qué mejor que cumplir otro porcentaje de mis metas , ¿no?

Señores, no dejen de pedir felicidad al 2012, que es gratis :)