miércoles, 3 de agosto de 2011

No hay mal que por bien no venga.

¡Cuánto de cierto hay en esas palabras!
Parece mentira la de veces que pensamos que se acaba todo y simplemente porque somos capaces de imaginar un universo a partir de un mísero grano de arena. Cuando algo así sucede, crees que todo se sitúa en tu contra y que da la impresión de que nadie quiere ver brillar tu sonrisa.
Pero, pasa el tiempo; y, meditando, te cercioras de que nada es del color negruzco que asemejaba ser. Una gran persona te ayuda a abrir los ojos y por alguna razón logra que dejes escapar esa alegría que a veces otros te roban.
Es entonces cuando miras de otra manera y sabes que tienes que seguir luchando. Esas pequeñas cosas, no deben impedirte ser feliz. Hasta mi complejo ser, el menos indicado para hablar, tiene que apoyar esta reflexión, aunque le cueste.
¿Y por qué? Sencillo y curioso. En esta vida...si no te caes, no vences.

2 comentarios:

  1. Tienes toda la razón
    En la vida hay innumerables trampas que nos hacen caer una y otra vez, pero no debes deprimirte porque estas son las que nos ayudan a madurar, y aprendiendo de ellas podemos incluso mejorar como personas.
    Además siempre todo es más fácil cuando hay tanta gente que te quiere y que te valora,tienes que saber que tu nunca estarás sola. Que sepas que me tienes para cualquier cosa
    A modo de conclusión:
    POR QUE LAS TRAMPAS ESTAN PARA APRENDER DE ELLAS Y NO PARA ESCAPARLAS
    Te quiero mucho mi niña lista, ya sabes que estaré hay para lo que haga falta
    ALBERTO :)

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  2. Estás en lo cierto :)
    Sé que es difícil luchar, pero por gente como tú, merece la pena seguir adelante.
    Y sí, de las trampas, aunque nos cueste, debemos aprender. ¡Todo tiene un lado positivo por pequeño que parezca!
    Gracias por el comentario. Te quiero :)

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